La violencia contra las mujeres
Es una oda a las mujeres, hoy en día demasiado a menudo«golpeadas y asesinadas»porque son un signo de contradicción en una sociedad confusa y violenta. Es también un fuerte llamamiento a apoyarlas y protegerlas de cualquier acto de violencia. La carta de León XIV, publicada en la edición de este mes de la revista Piazza San Pietro y hecha pública el 8 de marzo, responde a Giovanna, una romana que se pregunta cómo explicar la violencia demasiado frecuente y dolorosa que los hombres utilizan con demasiada frecuencia contra las mujeres a las que dicen amar, hasta el punto de matarlas.
Citando el«genio femenino»del que hablaba San Juan Pablo II, León XIV describe a las mujeres como«protagonistas y creadoras de una cultura del cuidado y la fraternidad indispensable para dar un futuro y dignidad a toda la humanidad».«Quizás sea también por eso» por lo que hoy en día son«golpeadas y asesinadas», opina. Las mujeres son«un signo de contradicción en esta sociedad confusa, incierta y violenta»,insiste, porque«nos indican los valores de la fe, la libertad, la igualdad, la generatividad, la esperanza, la solidaridad y la justicia». Estos valores son combatidos por«una mentalidad peligrosa que infesta las relaciones, produciendo solo egoísmo, prejuicios, discriminaciones y voluntad de dominación».
Educar en el respeto desde la infancia
El Papa advierte contra la violencia,«frontera que separa la civilización de la barbarie».«Nunca hay que subestimar un acto de violencia y no debemos tener miedo de denunciar la violencia, incluido ese clima que la justifica, la atenúa o niega su responsabilidad», escribe.
Para luchar contra esta violencia, León XIV aplaude y aprueba la propuesta de la lectora de asociar la escuela y la Iglesia para educar en el respeto. «Caminar juntos en el respeto recíproco de la propia humanidad no es un sueño, sino la única realidad posible para construir un mundo de luz para todos»,responde el Santo Padre en su carta. Según él, todas las instituciones eclesiásticas y públicas pueden«llevar a cabo proyectos específicos para prevenir y detener la violencia contra las mujeres».
Para ello, hay que partir de la formación de los jóvenes, tratando de abrir«todos los corazones para decir que cada persona es un ser humano que merece respeto y dignidad».
