La misión de la Iglesia es transmitir el amor de Dios
En una carta dirigida a los cardenales con vistas al consistorio de junio, León XIV invita a profundizar en los temas de «Evangelii gaudium», en particular en la reforma de los itinerarios de iniciación cristiana. A continuación, recuerda que la misión de la Iglesia «combina el anuncio explícito, el testimonio, el compromiso y el diálogo, sin ceder a la tentación del proselitismo ni a una lógica de mera conservación o expansión institucional».
Se trata, pues, de una perspectiva que invita a cada bautizado a pasar de una fe recibida a una fe vivida;«en este caminose pone de manifiesto también la calidad misma de la vida espiritual, en la primacía de la oración, en el testimonio que precede a las palabras y en la coherencia entre la fe y la vida».
León XIV invita a los pastores a«apoyar con determinación la audacia misionera, velando por que no se vea lastrada ni sofocada por una organización excesiva, y fomentando un discernimiento que ayude a reconocer lo esencial».
«Una misión integral que nace de un encuentro con Cristo capaz de transformar la vida y que se difunde por atracción más que por conquista».
Vivir sin complejos
«Incluso cuando se reconoce minoritaria —subraya el Sumo Pontífice—, la Iglesia está llamada a vivir sin complejos, como un pequeño rebaño portador de esperanza para todos, recordando que el fin de la misión no es su propia supervivencia, sino la comunicación del amor con el que Dios ama al mundo».
